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ENCUENTROS NACIONALES DE LAS COMUNIDADES ECLESIALES DE BASE​​

XX Encuentro Nacional CEB

Las Comunidades Eclesiales de Base han sido expresión del compromiso de la Iglesia Latinoamericana por llevar a la práctica las directrices emanadas Concilio Vaticano II. El cual trazó la ruta para llegar a ser una Iglesia más cercana al sueño de Jesús, una Iglesia Pueblo de Dios; como se afirma en la Lumen Gentium: “Fue voluntad de Dios el santificar a los hombres, no aisladamente, sin conexión alguna de unos con otros, sino constituyendo un pueblo, que le confesara en verdad y le sirviera santamente” (LG 9).

 

La Iglesia, Nuevo Pueblo de Dios, convocado por Cristo y unificado según el Espíritu, está llamada a ser signo de fraternidad y de esperanza, artífice del Reino. La dimensión comunitaria ha constituido la nota gozosa del encuentro cotidiano con el otro, con la otra para tejer la fraternidad, característica esencial de las Comunidades Eclesiales de Base.

 

En medio de una sociedad desgarrada por la violencia, el individualismo, el desprecio y vejación de la dignidad de hombres y mujeres, la vida en comunidad y el testimonio de fraterna solidaridad de las CEBs se ha tornado más necesario, podríamos decir urgente, para rehacer y resguardar el tejido social vulnerado, incluso en el seno de las familias; se debe reforzar el testimonio de solidaridad, como signo de que es posible el Reino, en las entrañas mismas de un país que se precipita a causa de la corrupción creciente y la dolorosa injusticia.

Las CEBs como Buen Samaritano, han dado testimonio de auxilio y solidaridad en los momentos de desgracia ocasionados por los desastres naturales, como los huracanes: paulina, Stan… muchos más, lo mismo que durante los devastadores sismos de septiembre pasado; junto con la sociedad civil, hombro con hombro, uniendo los esfuerzos y esperanzas y así volver a tender la mano a los hermanos caídos de las regiones 1, 3 y 7 que fueron la más afectadas.

 

En la celebración de los 50 años de caminar como CEBs, la palabra del Concilio Vaticano II y su aplicación a través de las Conferencias del Episcopado Latinoamericano, nos impulsan a redoblar esfuerzos, a re-entusiasmarnos de nuevo con el Proyecto del Reino, a dejarnos seducir por el mensaje de Jesús. Esta celebración se une a la celebración de los 50 años de Medellín y al reconocimiento de las CEBs como célula inicial de estructuración eclesial, y foco de evangelización, y actualmente factor primordial de promoción humana y desarrollo. (Medellín 15. 10).

 

Nuestra celebración nos ha llevado a escarbar hondo para llegar a nuestras raíces de pueblos originarios, nos ha hecho volver la vista y contemplar un caminar regado con sudor, lágrimas y con la sangre derramada de nuestros mártires, hemos desempolvado las huellas sembradas de esperanzas y esfuerzos compartidos para apropiarnos de la Memoria Histórica de nuestro andar, empaparnos del agua límpida que surge del corazón de este Pueblo organizado; beber del pozo de la vida entregada, generosa, martirial al servicio del Reino, de cada comunidad, de cada hermano(a), de cada servidor(a)

 

La Recuperación de la Memoria Histórica ha sido la oportunidad para darse la mano las CEBs de nuestra patria con jóvenes y profesores universitarios de la UAM-X, en el proyecto RECUPERAR EL ROSTRO Y EL CORAZON DE LAS COMUNIDADES ECLESIALES DE BASE, el cual ya se ha realizado en la mayor parte de las regiones, lo que ha significado un crecimiento espiritual y humano y un nuevo impulso a los procesos de CEBs, en las diferentes diócesis. Nos hemos nutrido del testimonio de cada vida entregada en la lucha cotidiana y comunitaria por la justicia y en defensa de la dignidad y de los derechos de todos y todas; animadores, catequistas, jóvenes al servicio de  la Iglesia y del Reino;  una experiencia de contacto con la vida de la Iglesia que nace de los pobres, que nos ha llevado a exclamar con Jesús: “Yo te alabo Padre, Señor del Cielo y la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a la gente sencilla. Gracias Padre porque así lo ha querido tu corazón” (Mt 11, 25-26). Esta preparación aleccionadora y desafiante, ha sido un VER profundo y sereno realizado en comunidad.

 

Este es un momento para la REFLEXION que nos permita saborear los frutos del caminar, fortalecer nuestra unidad y esperanza e iluminar los nuevos desafíos que surgen de la situación de “Este pueblo, cuyos lamentos suben al cielo cada vez más tumultuosos”, como lo denuncio San Romero de América en su última homilía; en un espacio de DISCERNIMIENTO que ayude a pasar de la  indignación profética y evangélica a un ACTUAR consecuente y corresponsable en favor de los millones de humillados, de familias atacadas sistemáticamente por este régimen de terror y muerte que ha sembrado el territorio de minas y cadáveres. Como CEBs no podemos callar y menos dejar de actuar ante tanta abominación.

 

Nuestro XX Encuentro Nacional de CEBs celebrado en 2018, fue la ocasión de rescatar, valorar y agradecer la Memoria Histórica de nuestro caminar como Pueblo de Dios en México, ha significado regresar a nuestras rices y revalorar los frutos del Reino que hemos logrado en este proceso. Compartimos este gozo a las Regiones que no han iniciado esta experiencia, de saborear el paso de Dios por nuestra historia para que lo realicen.

Descarga los documentos del encuentro

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Te invitamos a consultar los documentos de los encuentros nacionales anteriores.